Quirós

Fontán norte 2.417m.

El Fontán supuso una de las ascensiones más gratificantes de cuantas componen este reto, pues a pesar de que la niebla nos acompaño en la cima y no nos dejo disfrutar de sus vistas, me parecio una ruta espectacular no exenta de dureza. El Fontán norte, junto con Peña Ubiña, son las máximas alturas de este macizo tan guapo, ambas cimas de similar altura, 2.417m.

Para acometer la subida al Fontán norte, salimos del pueblo de Tuiza de arriba, uno de los más altos de Asturias, a más de 1.200m. de altura. El más alto está considerado el Puerto de Leitariegos a más de 1.500m.

Desde Tuiza de arriba cogemos el camino que en poco más de media hora nos llevará a la vega del Meicín, hermoso lugar donde existe un refugio muy moderno, aunque a mi personalmente me gustaba más el antiguo, que en los últimos años ya estaba en estado ruinoso.


(antiguo refugio del Meicín)

Desde la vega del Meicín toca ahora una fuerte subida hasta la Forqueta del Portillín, paso hacía los Joyos de Cueva Palacios. está subida es durilla, pero se hace bien gracias a que hay un camino marcado que hace más llevadera la ascensión.

La aparición de fuentes en esta zona siempre se agradece, tanto para recargar los depósitos de agua como para hacer un pequeño descanso.

Praderias del Meicín y Tuiza desde la Forqueta del Portillín.

Desde la Forqueta del Portillín comienza ahora un flanqueo lateral por los pedreros que caen de la cara norte de los Portillines...

... para llegar al comienzo del canalón del Buey.

El canalón del Buey es una dura subida que como mejor se afronta, como en otros grandes pedreros, es subiendo pegado a la pared en los tramos más inclinados para ayudarte con los manos donde el terreno sea más inestible y así no avanzar un paso y bajar dos.

Nada más coronar el paso vemos las tierras de Babia, en el lugar conocido como el Embudo. Aquí hay que hacer un tramo que con nieve puede llegar a ser delicado, pero que sin ella no tiene mayores problemas, a pesar de que en la foto puede resultar mucho peor de lo que parece. La flecha de la derecha indica una chimenea diagonal que no se ve en las fotos y por la que se sube mejor todavía que por el paso tradicional, en el que hay que utilizar las manos, pero sin dificultad.

Una vez superado el embudo, no quedan más de 10 minutos sin perdida, a través de una pala rocosa por la que pasaremos primero por la cima del Fontán sur, de sólo dos metros menos que la cima norte.

En la cumbre no pude disfrutar de las vistas debido a la niebla, pero no hay problema ya que hay seguira el Fontán para futuras visitas. De lo que si disfrute durante la jornada fue de la compaña de Monchi, compañero habitual de jornadas de montaña, que ya había estado en esta cumbre varias veces pero que no dudo en acompañarme y servirme de guía.